miércoles, 27 de enero de 2010

"Yo a esa me la follé el año pasado"

La pasada entrada termino con el título de esta, eso es porque esta historia no termina ahí. Resulta que por esa época se realizo un asadero de la residencia y como no ivamos casí todos exepto Martín, el cuál por no pagar estoy seguro ya que es racano sin igual, como se nota que proviene de Godolandia (la peninsula).

El caso es que el asadero fue la puta polla con perdon pero asi fue xD, tabamos ya bastante tajaditos y Patricia (la qu martin se habia follado el año pasado) pues vino a pedirnos si podía poner sus chuletas en la parrilla nuestra nosotros encantados claro especialmente Juan luis, que disimuladamente no es una palabra conocida para él, puesto con mucho descaro le paso la mano por arriba del hombre intentando rozar con algo blandito mientras le decía "¿Conoces a Martín?" y ella "si" , "pues veras el nos dijo que el año pasado te follo", patricia puso primero cara de susto y despues penso que la estabamos vacilando "Es verdad es un tigre" eh?? todos pusimos cara de sorpresa no puede ser pero Juan luis dijo "enserio? yo te lo digo de verdad" ahi Patricia se dio cuenta de que la cosa iva de verdad y solto "No no qu voy yo a follar con ese si me cuesta hasta mirarlo, me da asco".

"Lleva toda la noche mirandome"

Unos de los primeros diás de este curso nos encontrabamos cenando en la esquina superior derecha del comedor de la residencia, Abian, Juan luis, Martín y yo. Distribuidos de la siguiente manera, Abian y yo mirabamos para la pared, mientras que Juan luis y Martín para lo que se encontraba a nuestras espaldas (el resto de asientos del comedor), lo que había de comer desgraciadamente no me acuerdo, de lo que si estoy seguro es de que no estaba bueno ya que en todo lo que llebo allí no he comido ni una cosa que piense que merezca la pena pagarlo que uno paga por la comida de aquel lugar, pero weno eso es otro tema. Pues na justo en frente de mi espalda se encontraba una chica que ya me gustaría a mi conecerla pero por desgracía no me se ni su nombre, aunque si se que es sevilana y esta buena casi a mas no poder, pues el caso es que como toda persona decente y educada no pega la boca al plato, sino que come un poco y levanta la cabeza, dando la casualidad de que enfrente un "latinlover" (Martín) se da cuenta de que esta lo mira, y nada mas terminar y marcharnos del comedor suelta con su mitico acentó gallego "esta tia lleva toda la noche mirandome" diciendolo totalmente seguro de que es porque le atrae fisicamente a la chica ignorando totalmente que sea porque no va a comer con la cabeza agachada.
Nuestras caras cuando aquello pasó se miraron entre si sin decir nada todos pensamos Vay un flipao que ta hecho este tio ¿se habra mirado alguna vez al espejo?
Pero la noche no termina ahi justo cuando estabamos saliendo de la cafetería se para a hablar con una tia (mas wena aun) más que pararse le dijo él "hola bienvenida" y ella "hola aqui para comer" (una conversacion intensisima) tanto que nadie dudo lo que nos dijo 10 segundos despues... "yo a esa me la folle el año pasado"

Mi primer día con Martín

Hace ya mucho tiempo de esto ya que fue a principios de curso, pero hoy me he decidido a empezar con este blog y contar todas las cosas pasadas, presentes y futuras. Empezando por la primera vez que conocí a mi compañero (si se puede llamar asi) de piso "Martín" un chico joven de mi edad que estudia telecomunicaciones, y proviene de la isla de fuerteventura aunque en realidad es Gallego (GoDo), además de tener unas manias y razonamientos bastante raros.

Pues yo acaba de llegar a Tafira en Taxi de San Telmo y taba un poco desorientado puesto tuve que subir con el tremendo calor que rajaba las piedras a la residencia cargando con las maletas para todo el curso, total para rellenar dos lineas de papel y que me dieran la tarjeta para poder acceder a mi piso, el cuál dio la casualidad de ser el 11.2 yo en ese momento no me di cuenta, puesto que no soy muy supersticioso pero si se suma 11+2=13 el número de la mala suerte (nunca mejor dicho).
Una vez recojida la tarjeta y vuelto a bajar a los apartamentos me decidi a subir esas escaleras con todo mi equipaje, que ademas de estar en forma de caracol es extrechisima y casi no caben ni las maletas, justo después por cortesía mas que nada me encontraba tocando el timbre (el cual mas ruidoso no puede ser) y al rato de no obtener respuesta alguna me decido a utilizar mi tarjeta abriendo la puerta, justo en es momento que me encontraba mirando hacia abajo encuentro unas piernas y digo "Hola me llamo Aquilino" ofeciendo la mano y levantando la vista, para mi sorpresa yo que no me considero atractivo ni mucho menos me encuentro con un atractivo a mi entender Bastante peor que el mio. "Yo soy Martín" dijo él", el resto de palabras no las recuerdo pero se que me fui hasta mi habitacion con el detras siguiendome y contandome cosas de las que no me acuerdo ni me interesa tampoco hacerlo.

Hasta aquí mi primer día con Martín.